Hay un momento donde todo se desajusta y no es visible para todos. El entorno sigue igual, pero algo se corrió de lugar. El pulso cambia. La percepción se abre. Estás en el borde. Si avanzás, no volvés al mismo estado. Nada responde directo. El eje está corrido. El aire pesa. Entrás. Pero no todo entra con vos.